La importancia de afrontar un día a la vez

La vida tiene sus pros y sus contras, siempre ha sido así y, como cualquier moneda, cada situación a la que nos enfrentamos tiene su cara y su cruz. Lo que no significa que sea fácil ver cada vez el lado más positivo y optimista. Al contrario. Solemos ver el lado más oscuro, como humanos y quejicas que  somos.
En varias ocasiones os he hablado de la dura decisión que supuso para mí, como para el resto de castellonenses en el mundo, dejar mi pueblo para intentar buscar mi sitio en Italia. No pasa un día en el que no piense en ello. Lo que no significa que me haya arrepentido, absolutamente no. Estoy convencida de que si empezamos a mirar atrás con demasiada frecuencia estamos perdidos.
Seguiré apoyando, desde este espacio, a todas las personas que decidan que ha llegado el momento de cambiar y apuesten por hacerlo. Con la seguridad de que su identidad sigue intacta, de que siempre habrá un colchón al que regresar para dormir, pero con la determinación de mantener la vista hacia adelante y la cabeza erguida aunque les den patadas en las rodillas.
Una de las cosas más feas a las que hay que enfrentarse, necesariamente, cuando se cambia de posición por un largo periodo es la de perder a personas. En muchas ocasiones se cumple lo de que la distancia causa el olvido y, es inevitable, aunque duela es comprensible….sin embargo, como acabo de decir, duele. Al final te encuentras en la horrible situación de tener que ganarte la confianza de nuevas personas, que se convertirán en amigos (lo que no es fácil a partir de cierta edad y sin ir al colegio) y la insalvable distancia que se va creando entre tu y las personas con las que más tiempo pasabas.
No hay culpables. Es la vida.
La otra cara, la que más me gusta, de este argumento es la de descubrir personas y personalidades que han vivido siempre cerca de ti y a las que sin embargo no les habías dedicado el tiempo necesario. Tengo un ejemplo reciente, aunque no diré el nombre por cuestiones de privacidad (en internet nunca se sabe y además no he pedido el permiso para hacerlo). Os hablo de una persona a la que quizás la vida, durante los últimos años, no le ha tratado demasiado bien. Nada grave….es cierto, pero muchas gotas de agua golpeando la nuca en el mismo punto, al final duelen….¿o no?
Mientras me hablaba de su situación yo iba cayendo, sin darme cuenta, en la compasión….quizás reflejando lo que yo hubiese hecho en su lugar….HUNDIRME….no para siempre pero si momentáneamente…..Sin embargo, llegado un punto me dijo algo que guardaré en mi pequeño cajón de frases inspiracionales y recursos de motivación: “He decidido que voy a afrontar un sólo día a la vez”.
Eso significa no preocuparse por lo que ocurrirá el fin de semana, ni por lo que harás en vacaciones, ni por cuánto o cuando te pagará tu jefe, ni si la persona con la que hablas es de fiar o no…..Significa levantarse, sonreír y afrontar el día, tal cual…..caminar antes de correr para, quizás, evitar un tropiezo o que, almenos, sea menos fuerte la caída.
Una frase simple pero inteligente, de las que te hacen pensar.  Esta es mi situación, es mi vida, lo quiera o no, es lo que hay (como diría alguièn que conozco)…puedo llorar en mi habitación o puedo hacer algo, hoy…sin grandes planes, pero hacer algo hoy.
Carpe Diem.

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